Todo comenzó en un salón de química. Él tenía 15 años cuando volteó hacia su izquierda y vio a la mujer más hermosa que había visto en su vida. En ese momento, sin siquiera haberle hablado, pensó: "Ojalá algún día esté con ella."
La vida los unió un tiempo, pero también los separó. Cada quien tomó su camino, vivió sus experiencias y creció por su cuenta. Sin embargo, algo quedó guardado.
Años después, él volvió a buscarla, porque sabía que a ella le seguía gustando igual que el primer día. Y con el tiempo confirmó lo que ya intuía desde aquel salón: era la mujer con quien quería pasar el resto de su vida.
Tardaron 15 años en reencontrarse. Y hoy los invitamos a ser parte de uno de los momentos más importantes de nuestras vidas.